martes, julio 24, 2012

Gallegos de Galicia


detalle al restaurante La Galicia, holguín.
Gallego es el vocablo con el cual un cubano señala a todo habitante de la península Ibérica. Tenía un compañero de estudios, madrileño, al que llamábamos “gallego”. También teníamos otro vietnamita y le decíamos “chino”. Así somos. Pero, hablo de los gallegos porque este 25 de julio se celebra el Día de Galicia, esa región del noroeste de España a la que incluso España ha mirado con desdén. En mayo celebraron el Día de las Letras Gallegas, dedicado a un humano de espectro amplio, hombre de negocios, político y escritor casi desconocido entre nosotros: Valentín Paz-Andrade. Estuvo poco por Cuba y sus contactos se redujeron al intercambio con algunos intelectuales.

Recuerdo que en mi niñez la célebre y entonces magnífica revista Zunzún solía publicar textos sobre la cultura gallega. No sabía por qué lo hacía. O pensaba que era una manera simple de subrayar las relaciones culturales que nos unen, algo que había hecho la literatura y el cine, con el filme Gallego, de 1987, por ejemplo. Pero, no era solo eso. Detrás de aquellas páginas había un gallego de verdad, un gallego y su esposa cubana: Xosé Neira Vilas y Anisia Miranda. La pareja fue fundamental, junto a Ernesto Padrón, el director, para que durante los mejores años de aquella revista, por sus páginas, conociéramos del sacrificio y constancia de muchos coterráneos suyos. Tanto lo eran que cruzaron los mares en busca de la fortuna que no les reservaba su Patria. Al propio Neira Vilas se debe otro texto publicado en Cuba con ansias de propagar su cultura, el libro: Los Días cubanos de Alfonso Castelao, quien pisó suelo cubano en dos ocasiones y a quien Nicolás Guillén llamó en 1938: “hombre-pueblo”.

Es tan importante la huella gallega en nuestra cultura que uno de los personajes pilares del teatro bufo cubano es el gallego. Muchos centros comerciales llevan por nombre Galicia. Antaño, a los gallegos se asociaban las bodegas y negocios de cierta gastronomía. Pero hay más: tenemos escritores, artistas, músicos y políticos ligados eternamente a Galicia. Es la cultura. Y así somos: herencia y recuerdo. Gratitud.