viernes, abril 29, 2011

El primer Premio Reina Sofía para Cuba


Fina García Marruz, recibe la noticia del Premio.
La poeta cubana Fina García Marruz, cercana cada vez más al Cervantes, parte de la leyenda de Orígenes, y siempre compañía de su esposo fallecido, el también poeta Cintio Vitier, acaba de recibir el Premio Iberoamericano de Poesía Reina Sofía, que se entrega cada año en España.

Por primera vez un cubano recibe este galardón, en cuya lista fungen inmensos de la literatura como Gonzalo Rojas, Nicanor Parra, Antonio Ganoneda, José Emilio Pacheco, José Hierro, Mario Benedetti y Juan Gelman, entre otros. 

¡Muchos Hombre! ¡Pocas Mujeres! Fina es la tercera y, así, otra antigua dama merece un premio de relevancia este mes en la literatura hispana. La otra fue Ana María Matute, que se llevó a casa el Cervantes, ayer, y dijo una frase que a mí me pareció importante: "sin inventar no se puede vivir".  

Buena noticia, en estos días de fiesta para el idioma. Excelente amanecer para Fina García Marruz que hoy cumple sus primeros 88 años. 

Nació en 1923 y es hermana de la mujer que escogió de marido a Eliseo Diego, también de Orígenes, para fundar así, en la familia, una trama de poesía y música, sensibilidad y misterios. 

Sencilla, quieta, siempre humilde, Fina García Marruz comenzó en la poesía, lo que se dice de manera apasionada, pues siempre debió estar en ella, desde la adolescencia, cuando viajó a La Habana el poeta español Juan Ramón Jiménez.

Con varios libros publicados, de poesía y ensayos, y un amor incontenible por José Martí, García Marruz es una de las grandes voces poéticas de Cuba hoy, y entre sus obras sobresalen versos imprescindibles como este homenaje al cine mudo: “No es que le falte / el sonido, / es que tiene / el silencio.”

Según los cables que traen de España la noticia, mediante Fina, el jurado también quiere distinguir la obra de ese grupo poético que se adueñó de la primera mitad de siglo XX cubano: Orígenes, cuyo eje fue José Lezama Lima.