martes, septiembre 04, 2012

Bryce Echenique escribe para las personas que lo quieran


Alfredo Bryce Echenique (1939) fue merecedor ayer, según se conoció en todo el mundo, del premio FIL de Literatura en lenguas romances, que entrega la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, galardón ya en manos de aquel cubano llamado Eliseo Diego. 

Se trata de un autor peruano, de los menos asociados al llamado boom o al postboom, porque está en el medio, aunque no por ello su lectura deja de resultar encantadora. Hay humor y nostalgia, no solo encontrados en Un Mundo para Julius, su texto más célebre, sino en un pequeño librito que llegó a mis manos gracias a la editorial Alianza Cien y a no sé qué gestión del Instituto del Libro que permitió ubicar los textos en las librerías de Cuba por solo cinco pesos cubanos. El título: Muerte de Sevilla en Madrid, relato escrito en 1971. 

Bryce es compatriota de Vargas Llosa (han pasado largos periodos de sus vida en España) y amigo de Joaquín Sabina, quien, por la influencia, escribí aquella canción donde se quejaba con gracia: “Maldita madrugada, maldito Bryce…”.

En 1968 fue Mención Casa de las Américas por su texto  Huerto cerrado. El colega Ciro Bianchi Ross lo entrevistó en 1986 y lo describía en aquel encuentro así: "Habla con desgano, en ocasiones parece caótico y disperso, pero lleva muy bien el hilo de sus palabras". Bryce, por su parte, aseguraba que no escribía para los lectores del futuro, sino para "una persona que me quiera...escribo para probarme a mí mismo, para que me quieran más." (en: Voces de América Latina, Arte y Literatura, 1988)

Y basta por ahora….que el premio no ha sido para nosotros, aunque como todos los premios, es buen pretexto para volver a la literatura.