viernes, mayo 13, 2011

El zurrón de Silvio Rodríguez


La palabra zurrón es una de las últimas en cualquier diccionario. Sin embargo, el trovador cubano Silvio Rodríguez la ha escogido para bautizar su sitio web (http://www.zurrondelaprendiz.com/), abierto hace tres días y con record ya de visitas, creo yo: unas 139 mil  (¡multiplica la mía por cinco, Silvio!).


Zurrón quiere decir: saco, bolso construido de pieles que usaban los pastores…, en fin, que Silvio vuelve con esas palabras que a mí me llamaban la atención desde mi adolescencia.

El caso es que Silvio Rodríguez concedía entrevistas leídas por mí. Recuerdo algunas, a dúo con Pablo Milanés, a quien, a propósito, le dedica un par de canciones inéditas incorporadas en la web. (¡Vaya cosas las que se encuentran en el zurrón!) En las entrevistas siempre expresaba frases y palabras que iba incorporando a mi vocabulario.

Luego aprendí a escuchar sus canciones. En ellas las palabras emergían casi por casualidad. Quería apropiarme de ese vocabulario. Otras veces escuchaba cómo en la calle las repetían sin piedad, o piadosamente. 

Recuerdo a Rodríguez sugerir en el parlamento que el socialismo cubano era perfectible. Luego una legión de seguidores repitió la palabra. Perfectible quería decir mejorable. La usaba todo el mundo, y confieso que fue uno de los términos que yo mismo aprendí del trovador.

Seguro Silvio sacó muchas palabras de sus poetas amados, como Rubén Martínez Villena o Cesar Vallejo. De ellos asimiló formas y esencias. Y ellos le ayudaron a madurar su pensamiento, enriquecido con la vida y la sensibilidad, que es lo  más importante en este bolso.

El zurrón de Silvio Rodríguez no es cualquier zurrón. En él uno verá fotografías y encontrará canciones, letras inéditas que ayudan a comprender a este hombre peculiar. Algunas veces, amado. Otras, cuestionado por sus actitudes. Pero, digno de una obra que a mí, de manera inexplicable y como un surtidor, siempre me azuza la creación.  

Cierto día comprendí que Silvio Rodríguez había marcado una época. Lo supe después de escuchar la conversación entre dos choferes de camiones que se dedicaban a transportar frutas. Uno de ellos emanaba un aroma fuerte (seguramente era un perfume de moda en los ochenta). Y el otro, al oler, le soltó: “Oye, vas matando canallas”.

Nunca me he podido explicar la conexión entre esta frase popular y la letra de Silvio Rodríguez. Pero, entiendo por qué el chofer la cortó ahí. No iba a decirle a su compañero: “Vas matando canallas, con tu cañón de futuro”. Habría sonado medio obsceno. 

Silvio Rodríguez es un gran poeta. Ahora llega con una web para repartir conocimientos.  Para que uno encuentre allí trozos de su propia vida. Habrá quien le llame antiguo Lo digo por la palabra zurrón. En Cuba es casi una antigualla.