lunes, julio 09, 2012

Piñera Virgilio, Virgilio Piñera


Virgilio Piñera, el maldito Piñera, ha tenido en Cuba su año de celebraciones. El impulso primero lo han dado un grupo de amigos y seguidores que comanda (a veces actúan como comando) Antón Arrufat. Lecturas y recuerdos que siempre terminaban en el célebre y celebrado dramaturgo, poeta, novelista y cuentista, hermano del filósofo Humperto Piñera Yera, amigo de José Lezama Lima, sucedieron en La Habana. La vieja Habana volvió a hablarle y hablar de él. Hablar de Piñera, ahora, podría ser moda. Habrá quien hablé de él sin siquiera leer una de sus páginas, y hasta evita sus defectos sin haber leído una sola de sus palabras. Ni la más corta. Ninguna. Pero conoce la frase: El agua por todas partes. En una carta lo advierte el propio personaje: “Ha escaseado el agua. Ahora proliferan los vendedores” Era 1964. Piñera ya no estaba en Lunes de Revolución, pero seguía siendo Virgilio Piñera. Un nombre. Una actitud. Un símbolo.