martes, marzo 13, 2007

En Holguín: misterios dionisiacos

En la ciudad de Holguín los productores de vinos carecen de inmensas bodegas. Más bien la elaboración es un arte doméstico, íntimo. Los espacios destinados a la fermentación de la fruta se reducen a zonas libres dentro de la vivienda: unos metros en el cuarto, en la terraza, un hueco en la cocina. (ver más)