jueves, abril 02, 2015

Dada la muerte de, este texto antiguo: Manoel de Oliveira y José Saramago: ¿será el bacalao?

Mientras en la ONU votaban contra el Bloqueo norteamericano a la Isla, en Holguín, sentados en una mesa del Café Tres Lucias, dos personas conversan. Uno es periodista. Otro, el agregado para la cultura en la embajada de Portugal en Cuba: Mario Gomes, un diplomático joven que llega a la Fiesta de la Cultura Iberoamericana por primera vez, y ya tiene intenciones de regresar.

“La gente se dio cuenta de que era un fenómeno”, dice y, aunque pudiera referirse al Bloqueo, no lo es. Sobre el asunto de la ONU ya había hablado: “Mantuvimos la postura de siempre. Portugal apoya la moción contra el Bloqueo”. Fenómeno ahora le parece otra cosa: el cine de Manuel de Oliveira, un cineasta lusitano que aún realiza filmes pese a su edad: 101 años.

Gomes llegó a Holguín con tres largometrajes de Oliveira. Los exhibirá esta tarde de miércoles durante otra de las jornadas de la Muestra Audiovisual Iberoamericana, para la cual el Centro de Cine ha reunidos unos 70 materiales de espacios diversos como las Muestras de la Escuela Internacional de cine y la Itinerante de Cine del Caribe. Además reunió materiales de unos cinco países.

El primer filme de Oliveira en Holguín será “La carta” (1964), una película que realizó el cineasta cuando ya había trabajado en la industria, tanto que lo había hecho de actor para el cine mudo. Después llegaron sus propias producciones, siempre marcadas por ese aspecto teatral que le convierten a veces en un creador difícil de digerir. Los premios logrados a lo largo de su vida le han convertido, no obstante, en un artista de culto.

“Es una historia de longevidad”, advierte Gomes. La magia lusitana debe estar en la cocina, advierto. “Quizá sea el bacalao”, agrega él. Lo cierto es que, con de Oliveira, sé de dos hombres en ebullición creativa en plena ancianidad. El otro es José Saramago. El escritor también sigue creando historia y provocando polémicas. “Le gusta la polémica, y la polémica vende”, dice Gomes. Claro, pero opino de Saramago que su polémica no es para vender. Es su temperamento. Mas, “Caín”, su último título, ya levanta ronchas en Europa.

¿Lectores pacatos? ¿Mera provocación? Quién sabe. Sea el "bacalao" o cualquier otro misterio en Portugal la gente parece ponerse más creativa con los años. El cine de Manuel de Oliveira y los libros de Saramago lo confirman. Ellos apenas pueden caminar, pero sus espíritus son tan ágiles como bailarines modernos que saltan desafiando el aire. 

(publicado aquí en el 2009)
Mientras en la ONU votaban contra el Bloqueo norteamericano a la Isla, en Holguín, sentados en una mesa del Café Tres Lucias, dos personas conversan. Uno es periodista. Otro, el agregado para la cultura en la embajada de Portugal en Cuba: Mario Gomes, un diplomático joven que llega a la Fiesta de la Cultura Iberoamericana por primera vez, y ya tiene intenciones de regresar. “La gente se dio cuenta de que era un fenómeno”, dice y, aunque pudiera referirse al Bloqueo, no lo es tan así. Sobre el asunto de la ONU ya había hablado: “Mantuvimos la postura de siempre. Portugal apoya la moción contra el Bloqueo”. “Fenómeno”, ahora, le parece otra cosa: el cine de Manuel de Oliveira, un cineasta lusitano que aún realiza filmes pese a su edad: 101 años. Gomes llegó a Holguín con tres largometrajes de Oliveira. Los exhibirá esta tarde de miércoles durante otra de las jornadas de la Muestra Audiovisual Iberoamericana, para la cual el Centro de Cine ha reunidos unos 70 materiales de espacios diversos como las Muestras de la Escuela Internacional de cine y la Itinerante de Cine del Caribe. Además reunió materiales de unos cinco países. El primer filme de Oliveira en Holguín será “La carta” (1964), una película que realizó el cineasta cuando ya había trabajado en la industria, tanto que lo había hecho de actor para el cine mudo. Después llegaron sus propias producciones, siempre marcadas por ese aspecto teatral que le convierten a veces en un creador difícil de digerir. Los premios logrados a lo largo de su vida le han convertido, no obstante, en un artista de culto. “Es una historia de longevidad”, advierte Gomes. La magia lusitana debe estar en la cocina, advierto. “Quizá sea el bacalao”, agrega él. Lo cierto es que, con de Oliveira, sé de dos hombres en ebullición creativa en plena ancianidad. El otro es José Saramago. El escritor también sigue creando historia y provocando polémicas. “Le gusta la polémica, y la polémica vende”, dice Gomes. Claro, que opino de Saramago que su polémica no es para vender. Es su temperamento. Mas, “Caín”, su último título, ya levanta ronchas en Europa. ¿Lectores pacatos? ¿Mera provocación? Quién sabe. Sea el "bacalao" o cualquier otro misterio en Portugal la gente parece ponerse más creativa con los años. El cine de Manuel de Oliveira y los libros de Saramago lo confirman. Ellos apenas pueden andar, pero sus espíritus son tan ágiles como bailarines modernos. Mientras, un agregado cultural y un periodista conversan en Holguín. Y en la ONU la gente dijo No al Bloqueo contra la Isla. Copy and WIN : http://ow.ly/KNICZ

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