jueves, mayo 03, 2007

Mayarí y las lombrices gigantes

Una lombriz de hierro surca las montañas de mayarí. Muere cerca de donde habrá una presa. Entonces, abre su boca, resguardada por un entramado de varillas de acero y pasillos aéreos, para vomitar la tierra recogida sobre el vagón de un tren, otra oruga de hierro que marcha en sentido contrario. Ambas orugas trasladan minerales y supone un esfuerzo inmenso de los hombres que las vieron brotar de la tierra, extenderse por sobre ella. (ver más)