viernes, junio 26, 2009

Y qué importaba MICHAEL JACKSON

Sería sobre los ocho años cuando supe de Michael Jackson. Otro niño se apareció un día en el horario del recreo y nos dijo: “También se convierte en elefante”. Los que esperábamos el sonido del viejo timbre para comenzar la segunda sesión de clases abrimos la boca casi asustados. Debía ser una tremenda locura aquello de pensar que alguien pudiera convertirse en animal, se inclinara a unos treinta grados del suelo sin perder el equilibrio y hasta se inflara como un globo de cumpleaños. leer más...