miércoles, octubre 22, 2008

Los animados rusos están por allá

El recuerdo de los ochenta hace sus estragos. Se han vuelto melancólicos los niños que merendaban con compota de manzana y, en las tardes, miraban aburridos a la pantalla de un televisor monocromático. Lo que antes causaba fastidio, ahora provoca melancolía. Aquello que aparecía en la televisión sin que lo pidiera nadie, ya es una pieza de museo. leer más...