viernes, octubre 24, 2008

El hueso invisible de la arqueología

Caridad Rodríguez Cullel vino a Holguín de la mano de su esposo José Manuel Guarch en 1977. Era dos niños cuando se conocieron donde cursaban estudios primarios. Ambos tenían las mismas inquietudes: amaban la poesía de la vida y estaban atornillados en una generación de jóvenes a los que les interesaba por igual las artes y la política. leer más...